Teletrabajo: Formación

El pasado 8 de noviembre tuvo lugar una nueva reunión para intentar avanzar en un acuerdo de teletrabajo.

Tras la revisión del estado de las actas, de reuniones anteriores, continuamos con la revisión del borrador del documento que, en este caso se centró en el apartado de formación.

La empresa insiste en la necesidad de tener realizados, previamente a la concesión de teletrabajo, los cursos anuales obligatorios. En este aspecto, COBAS defiende que solo pueden ser exigidos los cursos obligatorios del año anterior, teniendo en cuenta que en el año en curso el plazo para toda la plantilla es hasta el 31 de diciembre. Consideramos que esto sería discriminatorio, respecto al resto de la plantilla, para las personas que solicitan teletrabajo.

Si estamos de acuerdo en realizar previamente una formación específica para teletrabajar, como por ejemplo un curso sobre la adaptación del puesto de teletrabajo, siempre y cuando esté correctamente enfocada.

¿Se puede ser más cutre?

Hace unos días un delegado de prevención planteaba a la empresa, si a las personas que asisten presencialmente a la oficina, y puesto que en el transporte público la mascarilla sigue siendo obligatoria, se les podría seguir suministrando mascarillas bajo demanda, ya que hay excedente, y para algunas personas puede ser una ayuda en su economía.

Partimos del hecho de que en el centro de Albarracín en Madrid hay una sala en la que hay un enorme stock de mascarillas, que no se van a usar, que la empresa tiene almacenadas y que van a caducar.

Ante esta petición, que al resto de los delegados y delegadas de prevención nos ha parecido bastante lógica, sensata y llena de sentido común, la respuesta de RR.HH. ha sido que las mascarillas se paguen con el dinero obtenido gracias a las bonificaciones por baja siniestrabilidad y que gracias a los delegados y delegadas de prevención y a la intervención de la Inspección de Trabajo se han utilizado para comprar las mochilas, trolleys y en breve ratones ergonómicos para los trabajadores y trabajadoras de Atos Spain.

Es impresionante lo poco que le preocupa a RR.HH. la salud de las personas, y el poco respeto que tiene a la plantilla prefiriendo que caduquen cientos y cientos de mascarillas para acabar tirándolas, antes de cedérselas a quien las pueda necesitar.

Esto es Atos, la plantilla siempre es lo último.

Reunión de negociación de Teletrabajo

Una semana más, el pasado martes 18 de octubre se mantuvo una nueva reunión para tratar de llegar a un acuerdo que regule el Teletrabajo en Atos Spain.

Como ya os vamos informando, en las últimas semanas se está revisando el documento de posible acuerdo para, en la medida de lo posible, ir entendiendo punto a punto la posición de cada parte y tratar de acercar posturas que nos puedan llevar a un Acuerdo de Teletrabajo consensuado y firmado por la mayoría de las partes.

Estas sesiones, que tan solo duran una hora, apenas están sirviendo para avanzar uno o dos puntos a la semana, parece que hay más interés en soltar un discurso en cada intervención, que en lo que realmente estamos, en facilitar un sistema que otorgue teletrabajo de manera ecuánime y que no sirva como medida de premio/castigo.

Por nuestra parte, en Cobas tenemos claro que lo que es “teletrabajable” es el puesto que se desempeña, somos conscientes de que habrá proyectos en los que, por su complejidad, sea difícil aplicar el teletrabajo, y que debe haber una comisión que tenga la capacidad de poder revertir aquellos conflictos que surjan en el día a día, sin esta premisa, para nosotros es inviable firmar una carta blanca a la compañía.

Estética antes que salud

Desde que se inició el proyecto Bamboo, en el que se pretende dar a las oficinas de Atos una falsa apariencia de “empresa moderna”, se está priorizando la estética por encima de la salud.

No importa si tienes un problema de cervicales y te han recomendado una silla con reposacabezas, no se puede porque “rompe la estética”, no importa si los monitores que hay en las mesas están obsoletos, no permiten ajustar la resolución para que se vean bien o directamente no funcionan, ni se te ocurra buscar un monitor que te permita trabajar, que “rompe la estética”, y así con muchos ejemplos más.

A Atos solo le importa la fachada, le da igual tener a la plantilla con malas condiciones, sin subidas de salario, racaneando hasta un ratón o un teclado, lo importante es no “romper la estética”.

Una prueba más de lo poco que le importa a Atos “su gente” y sobre todo la salud de la plantilla, lo importante es que puedan publicar fotos bonitas en las redes sociales y que parezca que esto es una empresa puntera, pero nos tememos que ni así cuela.